Desregulación y retroceso del consenso científico y el estado de derecho
Ahmad Bakhshayesh Ardestani, en una conversación con el sitio web del Consejo Estratégico de Relaciones Exteriores, declaró: «Las políticas de desregulación del gobierno de Trump, especialmente la decisión de anular el hallazgo científico de 2009, representan un punto de inflexión en el debilitamiento de los esfuerzos medioambientales de Estados Unidos. Este hallazgo, que fue el resultado del fallo del Tribunal Supremo de Estados Unidos en 2007, identificaba gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono como una amenaza para la salud pública y el medio ambiente, y formaba la base legal para los estándares de reducción de emisiones de vehículos y plantas de energía». Por lo tanto, el experto en asuntos internacionales considera esta medida una «negación manifiesta del consenso científico» que no solo anula los logros de décadas pasadas en el ámbito medioambiental, sino que también daña la confianza global en los compromisos medioambientales de Estados Unidos.
Según él, «La anulación de este hallazgo científico se llevó a cabo con el objetivo de fortalecer las industrias de combustibles fósiles y reducir las restricciones para los productores, pero este enfoque conlleva costos elevados tanto para Estados Unidos como para la comunidad global». Ardestani argumenta que «La desregulación contemplada por Trump, al fomentar las emisiones de gases de efecto invernadero, conduce a un aumento del calentamiento global, cuyos efectos traspasan las fronteras de Estados Unidos y afectan especialmente a los países en desarrollo. Esta política, en lugar de priorizar la salud pública y la sostenibilidad global, antepone los intereses económicos a corto plazo y fomenta la inestabilidad climática».
Amenaza a la seguridad internacional desde la perspectiva de la Escuela de Copenhague
Ardestani también critica la visión de Trump desde el ángulo de la seguridad internacional y enfatiza que «La desregulación del gobierno estadounidense no es solo una cuestión y una crisis medioambiental, sino también una amenaza para la seguridad internacional». Citando los puntos de vista de Barry Buzan y la Escuela de Copenhague, señala que «La seguridad internacional ya no se limita solo a cuestiones militares y de armamento, sino que también abarca dimensiones medioambientales, sociales y económicas. Por lo tanto, el calentamiento global, al crear crisis como migraciones climáticas, escasez de recursos hídricos y alimentarios, y aumento de conflictos regionales, se ha convertido en una de las mayores amenazas para la seguridad global».
Teniendo en cuenta este punto, Ardestani dice: «Las políticas de Trump, incluida la salida del Acuerdo de París y la expansión del uso de combustibles fósiles, intensifican estas amenazas». El experto en seguridad internacional cree que «Este enfoque, al debilitar la cooperación internacional, reduce la capacidad de los países para gestionar colectivamente las crisis climáticas. Por ejemplo, el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero en Estados Unidos puede conducir a una intensificación de fenómenos climáticos como tormentas y sequías, cuyos efectos se manifestarán en regiones vulnerables como Asia Occidental y África en forma de crisis humanitarias». Según él, «Estas políticas no solo son irresponsables, sino que también ponen en peligro directamente la seguridad global».
Consecuencias económicas y sociales de la desregulación
Ardestani continúa su análisis señalando que «El gobierno de Trump afirma que la desregulación medioambiental beneficia a la economía estadounidense y crea libertad para los consumidores y las industrias». Sin embargo, el analista principal en asuntos internacionales desafía este argumento y cree que «Los costos a largo plazo de estas políticas son mucho mayores que sus beneficios a corto plazo. Por ejemplo, el sector del transporte, que es la mayor fuente de emisiones de gases de efecto invernadero en Estados Unidos, se ha visto afectado por la reducción de los estándares de emisión. Esto puede reducir los costos de producción a corto plazo, pero a largo plazo, con el aumento de los daños causados por desastres climáticos como inundaciones y tormentas, ejercerá presión sobre la economía de Estados Unidos y el mundo».
Además, la desregulación puede conducir a un aumento de las desigualdades sociales. Bakhshayesh Ardestani señala en este contexto que «Las comunidades de bajos ingresos y las minorías, que a menudo viven en áreas más vulnerables, sufrirán los impactos más negativos del cambio climático. Esto puede conducir a un aumento de las tensiones sociales e incluso a conflictos internos en varios países». Él enfatiza: «Las políticas medioambientales deben diseñarse considerando la justicia social, mientras que el enfoque del gobierno de Trump ha ignorado este principio y ha avivado las desigualdades».
Resistencia civil y desafíos para Trump
Este experto continúa diciendo: «Frente a las políticas de desregulación del gobierno de Trump, la necesidad de diplomacia medioambiental se siente más que nunca, y existe la posibilidad de crear resistencia civil, política y mediática en Estados Unidos y Europa contra esta política de Trump». Al respecto, Bakhshayesh Ardestani considera probable que «Las acciones del gobierno estadounidense provoquen una reacción de los movimientos civiles y sociales defensores del medio ambiente y de los partidos verdes, en Estados Unidos e incluso en Europa, y que estos aumenten la presión sobre el gobierno de Trump mediante el lanzamiento de campañas de concienciación y cabildeo. Por otro lado, es probable que los medios de comunicación, al cubrir las consecuencias climáticas, y las redes sociales, al difundir información rápidamente, movilicen a la opinión pública».
Según este analista, «Es posible que acciones legales por parte de estados como California y Nueva York creen desafíos para Trump. A nivel global, la diplomacia medioambiental a través de la cooperación de la Unión Europea puede fortalecer la presión diplomática sobre Estados Unidos». Sin embargo, según Ardestani, «El éxito de esta resistencia depende de amplias coaliciones y del uso de herramientas legales y diplomáticas; de lo contrario, se intensificarán las crisis climáticas y la inestabilidad global».
«La traducción al español del texto en inglés ha sido realizada mediante inteligencia artificial. Agradeceremos que, en caso de detectar errores o imprecisiones, lo comunique al sitio web.»


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