Seyyed Reza Sadr al-Hosseini – Experto en Asuntos Internacionales
Las estrategias de la República Islámica de Irán en el ámbito de la disuasión se basan en la utilización plena de la voluntad y las capacidades del pueblo que llevó a la Revolución Islámica a la victoria bajo el liderazgo del Imam Jomeini (que la Misericordia de Dios sea con él) y mediante la aplicación de las enseñanzas religiosas y los componentes chiíes. El factor más importante de la disuasión de la República Islámica es el pueblo que, durante los 47 años transcurridos desde la victoria de la Revolución, ha apoyado eficazmente a la Revolución y sus logros y se ha esforzado por desarrollarlos y profundizarlos. Esta cuestión —es decir, aprovechar las capacidades generales del pueblo— se extiende a todos los ámbitos estratégicos, incluidos la defensa, la sociedad, la economía, la política y la seguridad. Esto significa que el concepto de disuasión en la República Islámica de Irán no se basa en modo alguno únicamente en herramientas y recursos materiales. Por supuesto, esto no significa abstenerse de utilizar capacidades materiales; más bien, estas capacidades están acompañadas de un respaldo espiritual.
Otro componente importante de la disuasión de la República Islámica de Irán es su capacidad defensiva autóctona, que, mediante la utilización plena de las capacidades generales del país en diversos sectores, ha manifestado hoy este poder disuasorio de tal manera que incluso los ejércitos más grandes del mundo reconocen la capacidad de disuasión de la República Islámica. Al mismo tiempo, las fuerzas armadas del país consideran al pueblo como su apoyo más importante; de hecho, puede decirse que el pueblo constituye la base del equipamiento militar de la República Islámica de Irán. En este sentido, debe señalarse que otro de los componentes más significativos de la disuasión de la República Islámica ha sido la cohesión pública del pueblo. En realidad, a pesar de las numerosas líneas de fractura étnicas y religiosas del país, no se observa ningún problema de discordia o división entre las diferentes etnias y confesiones. Esta imagen clara de la disuasión, basada en el componente de la cohesión pública, ha quedado bien demostrada en las últimas semanas mediante una campaña popular denominada «Jan-Fada» (Sacrificio de la vida).
Además, debemos señalar que hoy la República Islámica de Irán ha demostrado eficazmente su poder de disuasión tanto en el ámbito defensivo como en el ofensivo durante las guerras de 12 días y de 40 días. Utilizando sus capacidades autóctonas —alcanzadas por diversos especialistas, incluidos expertos académicos y actores de las industrias de defensa del país—, la República Islámica ha logrado presentarse ante el mundo como una de las potencias militares más fuertes, especialmente en los ámbitos de los misiles y los drones. En realidad, la República Islámica de Irán posee las capacidades de misiles y defensa aérea más poderosas de la región y figura entre las cuatro principales potencias mundiales en este ámbito. Por supuesto, debe señalarse que la defensa legítima de la República Islámica de Irán ha quedado demostrada hoy ante el mundo no solo en el ámbito de los misiles, sino también en los de la ciberguerra y la guerra electrónica.
Asimismo, el papel inspirador de la República Islámica de Irán al presentar un «discurso novedoso» a los corazones de las personas en todo el mundo —en diversas regiones, con prioridad para los países de la región y diversos movimientos y grupos— ha generado hoy numerosas corrientes en el marco de la «Teoría de la Resistencia». Esto constituye otro componente de la disuasión y de la profundidad estratégica de la República Islámica, definido en el marco de los movimientos de resistencia. Otra dimensión estratégica de la disuasión de la República Islámica de Irán es el vasto territorio del país, su proximidad a 15 países con los que comparte fronteras terrestres y marítimas, su control sobre importantes y críticas vías navegables dentro del conjunto de las vías marítimas internacionales y, en una palabra, su posición geopolítica.
No cabe duda de que las posiciones geográficas de los países constituyen parte de sus activos y pueden utilizarse como factores de poder. Por lo tanto, las capacidades geográficas, demográficas y territoriales de Irán, así como su posición geográfica, constituyen por sí mismas un factor de disuasión y han generado poder para Irán. El control sobre el estrecho de Ormuz también figura, sin duda, entre los componentes del poder disuasorio de Irán.
Otro punto que debe añadirse a la disuasión de la República Islámica es su discurso orientado a la justicia, que hoy ha logrado crear condiciones entre una parte significativa de la población mundial de tal manera que incluso en países adversarios como Estados Unidos, la bandera de la República Islámica de Irán es izada como modelo del discurso de nuestro país, y se corean consignas respetuosas hacia esta bandera, que simboliza a la nación iraní.
La traducción al español del texto en inglés ha sido realizada mediante inteligencia artificial. Agradeceremos que, en caso de detectar errores o imprecisiones, lo comunique al sitio web.


0 Comments