Hamid Khosh Ayand, experto en cuestiones regionales
En relación con los conflictos recientes, se plantean tres cuestiones importantes: Uno, las nuevas dimensiones de la reciente batalla en la que vemos ataques sin precedentes de Hezbolá contra las posiciones del régimen sionista en los territorios ocupados. Dos, las opciones de Hezbolá y los combatientes de la Resistencia contra las recientes agresiones del régimen sionista. Tres, la perspectiva de los conflictos recientes que determinarán los acontecimientos futuros en la región.
Respecto a la primera cuestión, el punto más importante que se repite estos días en los medios de comunicación y en las declaraciones de las autoridades militares y políticas del régimen sionista es el carácter sin precedentes de los ataques de Hezbolá en diversos aspectos. Los ataques con misiles y drones de Hezbolá en respuesta a los crímenes del régimen sionista en Gaza y sus operaciones terroristas en el Líbano son suficientemente intensos y precisos, ya que sus operaciones con misiles han creado un amplio anillo de fuego hasta una profundidad de 60 kilómetros y ha rodeado a unos 2 millones de sionistas.
Respecto a la segunda cuestión y las opciones de Hezbolá en la batalla actual, cabe señalar que, aunque no se sabe nada de los detalles de las opciones militares y operativas de Hezbolá, la batalla de la Resistencia libanesa contra el régimen sionista está definitivamente asociada con tácticas más nuevas y ataques militares más mortíferos. Al respecto, Naim Qassem, secretario general adjunto de Hezbolá libanés ha subrayado: “Hezbolá ha entrado en una nueva etapa bajo el título de ‘movimiento de compensación ilimitada’”.
Que la Resistencia libanesa, utilizando misiles Fadi-1 y Fadi-2, ataque zonas estratégicas como la Base Aérea Ramat David, el complejo militar Rafael, el aeropuerto militar de Megido, la base militar de Amos (la principal base de apoyo logística de la región norte), la fábrica de municiones de Zikhron, norte de Haifa ocupada, Acre e incluso el centro de la Palestina ocupada, es decir el aeropuerto Ben Gurion, son solo una pequeña parte de esta compensación ilimitada.
Sin duda, las acciones de Hezbolá mostrarán sus consecuencias psicológicas, políticas, sociales, demográficas, económicas, etc. a corto plazo entre los residentes de los territorios ocupados y harán la vida en la Palestina ocupada mucho más difícil para los sionistas.
Pero en relación con los conflictos actuales, cabe subrayar que el régimen sionista no alcanzará el objetivo que ha definido para sus operaciones terroristas y sus ataques brutales y sin precedentes contra el Líbano, que es separar el frente libanés de Gaza y debilitar a Hezbolá.
Las explosiones de buscapersonas y los recientes asesinatos en el Líbano no han tenido ningún efecto sobre la estructura de la Resistencia libanesa, su cohesión, liderazgo y sus diversas dimensiones; Porque dicha estructura está diseñada de manera tan compleja, precisa y poderosa que al eliminar personas, no hay perturbación en sus actividades y objetivos. Aunque en esta estructura, el líder, los comandantes y los combatientes desempeñan un papel destacado, la supervivencia de Hezbolá no depende de los individuos.
Netanyahu, quien habla de transferir el centro de gravedad de la guerra desde Gaza al Líbano, y afirma hacer retrasar el Líbano a hace 20 años, no solo no ha logrado ninguno de sus objetivos declarados en la guerra de Gaza, incluida la destrucción de Hamás y la retorno de prisioneros, sino que ha creado amenazas estratégicas para la existencia y la supervivencia del régimen sionista.
Un régimen que ha fracasado en el pequeño campo de batalla de Gaza contra Hamás y la Yihad Islámica, que tienen menos instalaciones militares y de defensa, nunca podrá tener éxito en el Líbano contra Hezbolá, que es más poderoso en todos los sentidos y tiene vínculos políticos, sociales y religiosos profundos y dinámicos con los libaneses; Especialmente porque el pueblo y diversas corrientes políticas en el Líbano han llegado a creer que solo “el arma de resistencia” puede crear una disuasión contra la máquina de terror y el eje del genocidio sionista-estadounidense.
Por otro lado, la situación actual es muy diferente a la de 2006. Además del poder estratégico de Hezbolá, las condiciones en la región también han cambiado completamente, de modo que cualquier error de cálculo del régimen sionista puede resultar en una dura reacción de todos los miembros de la Resistencia islámica en la región, especialmente la Resistencia en Yemen, Irak y Siria.
En cualquier caso, está claro que las operaciones de Hezbolá contra el régimen sionista no cesarán hasta que se detenga la guerra en Gaza. Además, la población del norte no podrá regresar mientras continúe la guerra en Gaza. El secretario general de Hezbolá del Líbano ha declarado claramente que no habrá retorno mientras haya operaciones militares. La única solución es un acuerdo con Hamás y el fin de la guerra contra el pueblo de Gaza.
De todos modos, el régimen sionista es el perdedor de cualquier conflicto con Hezbolá, sea en la etapa actual o en el futuro. Incluso si el régimen usurpador intenta invadir el Líbano por tierra, lo que parece muy improbable porque básicamente Israel no tiene la capacidad para iniciar una batalla terrestre a gran escala, fracasará. Además, Hezbolá también ha anunciado: “Cualquier entrada del régimen sionista en el Líbano es una oportunidad histórica para nosotros para atacar al enemigo, lo que tendrá grandes efectos en el frente de batalla”.


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