Intensificación de la competencia en los ámbitos tecnológico y espacial
El Dr. Ismail Bashri, en una entrevista con el sitio web del Consejo Estratégico de Relaciones Exteriores, afirmó:
« La segunda administración Trump, con un enfoque centrado en la seguridad, ha trasladado la competencia con China del ámbito comercial al nivel estratégico, con el objetivo de controlar el futuro del poder mundial. »
Agregó: « La inteligencia artificial, los chips avanzados y el espacio orbital son los nuevos frentes de la Guerra Fría digital. »
Explicó: « China ha ampliado las aplicaciones gubernamentales y militares de las nuevas tecnologías a un ritmo sin precedentes, implementando proyectos como “Ciudades inteligentes”, “Vigilancia digital” y “Defensa cognitiva” en el marco de la seguridad nacional. En respuesta, Washington busca frenar el progreso de China mediante la imposición de restricciones a la exportación. »
Según Bashri, « en el campo de los semiconductores, Estados Unidos ha iniciado grandes inversiones internas a través de la CHIPS and Science Act y ha solicitado a las empresas taiwanesas, japonesas y coreanas que se unan al bloque tecnológico occidental. Pekín, mediante el plan Made in China 2035 y el fortalecimiento de empresas como la Semiconductor Manufacturing International Corporation (SMIC), persigue la autosuficiencia tecnológica. »
Añadió: « En la órbita terrestre, China compite con Estados Unidos a través de proyectos de satélites LEO y el sistema de navegación BeiDou, y esta competencia se ha extendido ahora a la construcción de plantas de energía nuclear en la superficie lunar. »
Redefinición del equilibrio militar en el Indo-Pacífico
Bashri afirmó: « El desafío militar entre Washington y Pekín ya no se limita a Taiwán, sino que abarca toda la región del Indo-Pacífico. »
Agregó: « Estados Unidos, al reactivar alianzas cuadrilaterales, ampliar la cooperación con Japón, Australia y Filipinas, y desplegar armas de largo alcance, busca contener a China en el ámbito marítimo. »
Este analista subrayó: « En respuesta a esta tendencia, China ha reorganizado su ejército, centrándose en la guerra en red, las operaciones conjuntas y los sistemas de defensa. El uso de misiles antibuque DF-26 y DF-21D demuestra la mejora de la capacidad de disuasión de Pekín. »
Continuó: « Desde la perspectiva china, Taiwán no es simplemente una cuestión territorial, sino un símbolo de integridad territorial y prestigio nacional; mientras que Estados Unidos considera a Taiwán como el principal baluarte para disuadir a China. »
Bashri señaló: « La expansión de la presencia naval china en el océano Índico y de bases como las de Yibuti, Sri Lanka y Pakistán ha llevado a Washington a trasladar su enfoque militar de Europa a Asia, señalando una transición de un orden centrado en el Atlántico a uno indo-pacífico. »
Explicó: « La competencia entre Estados Unidos y China no es únicamente militar y tiene sus raíces en la estructura de la economía política. La segunda administración Trump está aplicando una política de contención de China mediante herramientas económicas. »
Agregó: « La imposición de altos aranceles y restricciones a la exportación de tecnologías sensibles forma parte de la nueva estrategia de Washington. »
Bashri afirmó: « El desacoplamiento se ha convertido ahora en la política oficial de Estados Unidos, y Washington se esfuerza por desvincular las cadenas de suministro globales de China. En respuesta, Pekín ha redefinido la iniciativa de la Franja y la Ruta, centrándose en los ámbitos digitales, la energía limpia y la tecnología verde. »
Aclaró: « Esta tendencia ha configurado dos ecosistemas económicos: uno centrado en Estados Unidos y otro en China. El primero se basa en la transparencia financiera y las normas occidentales, mientras que el segundo se apoya en la soberanía nacional y el desarrollo dirigido por el Estado. Esta divergencia desafía el concepto de globalización. »
Añadió: « Para neutralizar las presiones comerciales con Rusia, Irán y los países asiáticos, China está utilizando monedas locales. El Banco de los BRICS y el Banco Asiático de Desarrollo se han activado en este proceso. »
Dijo: « La competencia económica entre ambos países también afecta la estructura de las instituciones internacionales. Washington intenta reducir la influencia de Pekín en las instituciones globales, mientras que China, mediante la creación de instituciones como el Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras, ha sentado las bases de un nuevo orden financiero. »
Gestión de la competencia o confrontación potencial
El analista de asuntos de Asia Oriental señaló: « En las condiciones actuales, ninguna de las dos potencias tiene un verdadero deseo de una guerra directa, pero la falta de mecanismos de diálogo aumenta el riesgo de un conflicto no intencionado. »
Agregó: « Las sanciones tecnológicas y las presiones económicas han intensificado la desconfianza mutua y perturbado la cooperación mundial en los ámbitos de la energía y el clima. »
Bashri enfatizó: « Si Washington y Pekín no logran encontrar un marco para gestionar la competencia, el sistema internacional se dividirá en dos polos tecnológicos y económicos. »
Concluyó diciendo: « La competencia entre Estados Unidos y China es ahora una realidad manifiesta en el sistema mundial. La cuestión principal es si esta competencia será gestionable o si el mundo se encamina hacia una confrontación irreversible. »
«La traducción al español del texto en inglés ha sido realizada mediante inteligencia artificial. Agradeceremos que, en caso de detectar errores o imprecisiones, lo comunique al sitio web.»


0 Comments