Rahman Ghahremanpour, en una entrevista con el sitio web del Consejo Estratégico de Relaciones Exteriores, abordó los retos actuales en la cooperación entre Irán y la OIEA, y declaró: «Irán esperaba que estos ataques fueran condenados por la OIEA, ya que, según las disposiciones del Tratado de No Proliferación Nuclear, Estados Unidos como país miembro del tratado, ha atacado a otro país miembro, violando así el espíritu del tratado de no proliferación. El TNP se basa en un equilibrio entre tres principios: la no proliferación de armas nucleares por parte de los Estados no poseedores; el derecho de los miembros no nucleares a beneficiarse de la energía nuclear con fines pacíficos; y el avance de los Estados poseedores de armas nucleares hacia el desarme, apoyando a los países no nucleares en el uso pacífico de la energía atómica. Sin embargo, al atacar las instalaciones nucleares de Irán, Estados Unidos no solo ha infringido claramente los derechos y regulaciones internacionales, sino que también ha puesto en riesgo los tres pilares del TNP. Esto podría llevar a los países miembros a cuestionar si permanecer en el TNP ya no garantiza sus intereses.»
Agregó: «La OIEA no solo evitó condenar explícitamente estos ataques, sino que el informe del director general de la agencia también sirvió, en cierta medida, como justificación para que el régimen de Israel atacara a Irán. En el informe exhaustivo de Grossi, se reiteraron, de manera sin precedentes, algunas acusaciones no comprobadas sobre las actividades nucleares de Irán, alegando que Irán no había detenido completamente el Proyecto Amad después de 2003. Esta era una acusación que, antes de Grossi, habían sido formulada por figuras radicales como David Albright y grupos sionistas, pero el informe de alguna manera contribuyó a legitimar esas afirmaciones y se convirtió en una excusa para el ataque de Israel contra Irán.»
Este experto en asuntos internacionales enfatizó: «Otro desafío está relacionado con el mecanismo de activación (trigger mechanism), que tampoco es ajeno a la OIEA. Una posible activación de este mecanismo por parte de Europa podría alterar por completo las condiciones, y en respuesta, Irán podría considerar la posibilidad de retirarse del TNP, lo que interrumpiría por completo su relación con la agencia. Por lo tanto, dos cuestiones clave están afectando las relaciones entre Irán y la OIEA: el ataque a las instalaciones nucleares iraníes y sus consecuencias, y la posible activación del mecanismo mencionado.»
Ghahremanpour, al responder a la pregunta sobre cómo la suspensión de la cooperación nuclear de Irán con la OIEA podría afectar su capacidad de negociación con Europa o Estados Unidos, declaró: «Desde una perspectiva legal, Irán puede justificar la suspensión de su cooperación con la OIEA, dado que sus instalaciones fueron atacadas y un miembro del TNP participó en dicho ataque. Además, podría argumentar que no ha recibido los beneficios estipulados en el tratado, como el uso pacífico de la energía nuclear. No obstante, una suspensión total de la cooperación enviaría un mensaje político contundente al mundo y podría interpretarse como una amenaza a la seguridad internacional.»
Añadió: “Todo indica que Irán está intentando encontrar un punto intermedio entre suspender completamente la cooperación y mantenerla como antes, bajo el acuerdo de salvaguardias integrales. No busca una ruptura total ni pretende abandonar el TNP. Sin embargo, dado que sus instalaciones nucleares de Irán han sido atacadas y una parte significativa ha sido destruida, el tema de las inspecciones y verificaciones físicas adquiere una nueva dimensión. Este ataque ha limitado el alcance de la cooperación entre Irán y la OIEA, ya que Irán ya no cuenta con una infraestructura nuclear tan extensa como antes.»
Subrayó: «Por otro lado, tras estos ataques y la respuesta pasiva de la OIEA, las relaciones entre Irán y la agencia no pueden continuar con normalidad. La reciente ley del Parlamento, que delega la decisión final sobre el tipo y nivel de cooperación del país con la OIEA al Consejo Supremo de Seguridad Nacional, ha dejado las manos libres a los responsables para actuar con flexibilidad según las condiciones y los intereses del país.»
Respecto al papel de Rusia y China y su disposición a involucrarse en el tema nuclear de Irán, Ghahremanpour afirmó: «Actualmente, Rusia enfrenta más restricciones que nunca en las organizaciones internacionales, especialmente porque, por primera vez en la historia contemporánea, ha atacado una planta nuclear en Ucrania. Al igual que Estados Unidos violó sus obligaciones bajo el TNP en relación con Irán, la acción de Rusia también constituye una violación del tratado. Además, la situación de Rusia en Ucrania ha debilitado la capacidad de negociación de Moscú.»
Este experto en asuntos internacionales señaló: «El caso de China es distinto. Con China, el problema no radica en la capacidad, sino en la voluntad. China posee los medios para influir en las organizaciones internacionales, y su poder económico es suficiente para lograrlo, pero, según sus prioridades, no muestra gran interés en desempeñar un papel destacado, ya que esto implicaría enfrentarse y asumir costos frente a las potencias occidentales, especialmente Estados Unidos y los tres países europeos en organizaciones internacionales, para impulsar sus demandas. Hasta ahora, no hemos visto tal comportamiento de China en el escenario internacional. Además, Pekín ha dejado claro que no tiene aliados estratégicos en el mundo y que busca principalmente proteger sus propios intereses.»
Dijo: «Con una diplomacia más activa, podría quizás sacar a China de su papel pasivo. Después de todo, su capacidad en organizaciones internacionales y en la OIEA supera la de Rusia. Además, los canales diplomáticos de China con Occidente y Estados Unidos son más amplios que los que Rusia mantiene actualmente con estos países.»


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