Daños económicos y paralización de infraestructuras
Hasan Hanizadeh, en una entrevista con el sitio web del Consejo Estratégico de Relaciones Exteriores, declaró: «El régimen sionista ha sufrido pérdidas económicas superiores a los 110 mil millones de dólares desde octubre de 2023. Estas pérdidas alcanzaron su punto máximo durante la guerra de 12 días, con estimaciones que indican daños de 30 mil millones de dólares solo en ese período. Los ataques de Irán han paralizado gravemente infraestructuras vitales, como el sistema de transporte ferroviario y aéreo. El aeropuerto Ben Gurión, principal puerta de entrada y salida de los territorios ocupados, ha quedado inoperativo, y los vuelos internacionales están suspendidos».
El analista de asuntos internacionales recordó que «el sistema ferroviario en los territorios ocupados, debido a la destrucción masiva, estará inutilizable durante al menos dos semanas o hasta dos meses. Además, alrededor de 1.800 edificios de varios pisos han sufrido daños totales o parciales, lo que refleja la magnitud del desastre causado por la respuesta misilística de la República Islámica de Irán». Subrayó: «Este nivel de destrucción ha colocado al régimen sionista frente a una crisis económica cuya reconstrucción es imposible sin ayuda externa. Estos daños, junto con la paralización de actividades industriales y comerciales, han llevado su economía al borde del abismo comercial».
Destrucción de centros comerciales y crisis energética
El experto en asuntos internacionales señaló: «Los ataques de Irán no solo han afectado las infraestructuras de transporte, sino también los centros comerciales y energéticos del régimen sionista». Hanizadeh mencionó la destrucción y cierre del puerto de Haifa debido a los ataques iraníes, así como el bloqueo previo del puerto de Eilat por los ataques de los Ansarolá desde Yemen, lo que ha sacado a ambos puertos del ciclo comercial global del régimen israelí.
Él agregó que «además de la destrucción de los puertos de Haifa y Eilat, la refinería de petróleo de Haifa, uno de los centros más importantes de producción de combustible del régimen sionista, ha sido gravemente dañada, lo que ha llevado al racionamiento de gasolina en los territorios ocupados. La escasez de combustible ha reducido drásticamente el tráfico vehicular, afectando las actividades económicas dependientes del transporte».
Hanizadeh afirmó al respecto: «La destrucción de la refinería de Haifa ha detenido la producción de combustible y paralizado la economía del régimen israelí, altamente dependiente de la energía». Este experto enfatizó: «La caída del 16.2% en las exportaciones en junio de 2025, junto con las sanciones internacionales y la devaluación del shekel frente al dólar, ha ejercido una presión adicional sobre la economía de este régimen. Esta situación refleja el colapso gradual de la capacidad comercial del régimen israelí, que hoy depende fuertemente de la ayuda externa».
Ola de migración inversa y crisis social
Uno de los puntos más destacados por Hasan Hanizadeh es el fenómeno de la migración inversa de residentes de los territorios ocupados, como consecuencia de la crisis económica y energética tras la guerra con Irán. Él explicó acerca de este asunto que «tras el alto al fuego, muchos residentes con doble nacionalidad han emigrado, a un alto costo, por mar hacia destinos como Grecia, Chipre, Europa e incluso Estados Unidos. Esta ola migratoria, que el régimen sionista ha intentado ocultar mediante una amplia censura mediática, se ha convertido en un desafío fundamental».
El analista de asuntos internacionales destacó: «La salida de residentes, especialmente élites y ciudadanos con doble nacionalidad, representa la mayor amenaza para la supervivencia del régimen sionista. Esta migración no solo reduce la fuerza laboral, sino que también debilita gravemente la confianza pública en la capacidad del régimen para garantizar seguridad y estabilidad económica». Él añadió: «Aunque la censura mediática durante la guerra de 12 días intentó ocultar las dimensiones de esta crisis social y económica, la realidad sobre el terreno ya no puede negarse». Según Hanizadeh, esta situación ha colocado a Israel ante el riesgo de un colapso social.
Fragilidad política y futuro incierto de Netanyahu
Hasan Hanizadeh también abordó la frágil situación política del régimen sionista y el papel de Benjamin Netanyahu en agravar esta crisis. Citando declaraciones de Ehud Barak, ex primer ministro del régimen israelí, calificó a Netanyahu como «el peor enemigo» de este régimen, cuyas aventuras en Gaza, Irán, Siria y Yemen han generado enormes costos militares, económicos y sociales.
Mencionó la posibilidad de elecciones anticipadas y la caída del gobierno de Bibi, señalando: «La salida de dos partidos religiosos de la coalición de Netanyahu es un signo de la profunda división en la estructura política del régimen israelí».
Hanizadeh predijo: «Si continúa la salida de otros partidos, el gabinete de Netanyahu colapsará, y el Likud sufrirá una gran derrota en posibles elecciones futuras». También se refirió a los esfuerzos de Estados Unidos y el equipo de Donald Trump para marginar gradualmente a Netanyahu, afirmando: «EE.UU. ha pagado un alto precio por apoyar las aventuras de Netanyahu y ahora probablemente busca un cambio en el liderazgo del régimen israelí. Este escenario pinta un futuro incierto para el régimen sionista, donde las crisis políticas se entrelazan con desafíos económicos y sociales».


0 Comments