Hamid Khoshayand – Experto en Asuntos Internacionales
Trump también había declarado el 2 de mayo en un discurso en la Casa Blanca: » Nuestra intención era mantener la gran base aérea de Bagram, porque está a solo una hora de donde China construye sus armas nucleares».
La recuperación del control de Estados Unidos sobre la base aérea de Bagram fue una de las promesas militares de Trump durante su campaña presidencial. Prometió que, de ganar las elecciones, buscaría recuperar el control de Bagram mientras intensificaba la vigilancia sobre China. También había mencionado que quiere recuperar esta base como parte de un acuerdo comercial con Afganistán.
Aunque Trump ha intentado en las últimas semanas resaltar la importancia de esta base por su posición estratégica para vigilar a China y contrarrestar sus amenazas, la realidad es que Bagram tiene un valor para Estados Unidos que va más allá de China.
La importancia de la base aérea de Bagram para EE.UU., tanto durante su presencia militar directa en Afganistán hasta 2021 como ahora, cuando Trump busca recuperarla e incluso ha iniciado esfuerzos en este sentido, se debe a múltiples razones:
Uno: Bagram, antes que una base militar, es un símbolo de la historia de la presencia militar e influencia de potencias globales como la Unión Soviética y EE.UU. en Afganistán. Construida por los soviéticos en la década de 1950, esta base es un legado de su ocupación en Afganistán. Durante la guerra soviética en Afganistán (1979-1989), esta base fue el centro principal de operaciones militares del país en mención. Tras la retirada soviética, Bagram fue disputada entre grupos muyahidines y el Talibán hasta 2001, con la llegada de las fuerzas estadounidenses y la coalición internacional, Bagram no solo fue reconstruido y modernizado, sino que se convirtió en el epicentro central de las operaciones militares de Estados Unidos.
Dos: En términos de infraestructura, Bagram es una de las mayores bases aéreas del mundo con las pistas de aterrizaje más largas. Esta base, con su amplia pista e infraestructura avanzada que incluye hangares reforzados, torres de control, almacenes de armamento y equipos de mantenimiento para aeronaves, tiene la capacidad de albergar aviones militares de gran tamaño, como bombarderos y aviones de carga pesada.
Tres: pero lo que más ha destacado la importancia de esta base para los estadounidenses es la posición estratégica y única de Bagram en el corazón de Asia Central. Su ubicación estratégica y su proximidad a rutas clave de transporte la han convertido en una base fundamental para proyectar poder militar en todo Afganistán y la región. Esto, además, en una zona donde se encuentran los principales competidores y fuentes de amenaza para Estados Unidos: China, Rusia y la República Islámica de Irán.
En este sentido, para Estados Unidos, Bagram no es solo una base militar, sino además una herramienta de vigilancia y control remoto de sus competidores y adversarios en la región. Desde allí, puede monitorear desarrollos de seguridad, movimientos de grupos armados en Afganistán y su entorno, y gestionar crisis mediante influencia y poder.
Cuatro: Los objetivos clave de EE.UU. al recuperar Bagram incluyen:
- a) La evolución de los acontecimientos y las protestas internas en Irak contra la presencia militar estadounidense ha puesto en una situación precaria y difícil la posición de las fuerzas de este país en Irak. Desde esta perspectiva, Bagram representa para el gobierno de Estados Unidos un punto de apoyo y una alternativa adecuada para evacuar o reducir su presencia directa en Irak.
- b) Estados Unidos se enfrenta a tres obstáculos y desafíos fundamentales en la región y en el mundo: el triángulo formado por China, Rusia e Irán. La reanudación de su presencia militar en Bagram brinda a Estados Unidos la capacidad de monitorear de cerca las actividades de estos tres países y evitar que ejerzan un control absoluto sobre los ricos recursos y la posición geoestratégica y geopolítica de Afganistán, tal como mencionó Trump en sus declaraciones.
Cabe destacar que, aunque EE.UU. mantiene bases como Al Udeid (Catar) y Al Dhafra (Emiratos Árabes Unidos), ninguna está tan cerca geográficamente de sus rivales como Bagram.
En resumen, el esfuerzo de EE.UU. por reinstalar su presencia militar en base aérea de Bagram forma parte de una estrategia integral y a largo plazo para contener a sus rivales en Asia Central. Esta estrategia, basada en una presencia militar limitada, el uso de capacidades de inteligencia y la aplicación de presiones indirectas, refleja la continuidad de las rivalidades de poder en la región y refuerza el papel central de Bagram en esta ecuación.


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